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¿Quiénes somos?

¿Quiénes somos? Jx1DS es un grupo independiente de jóvenes conscientes de muchas problemáticas en nuestra región, con la iniciativa de realizar acciones que generen conciencia entre la sociedad, gobierno e iniciativa privada en un marco de sustentabilidad.

MISIÓN

MISIÓN: Promover el pensamiento crítico, la cultura y la participación de jóvenes con acciones dentro de un marco de sustentabilidad ante las necesidades ambientales, sociales, económicas y culturales de la actualidad.

VISIÓN

VISIÓN: Ser un grupo líder de jóvenes que fomente a la población a actuar por su ciudad, cultura y recursos naturales junto a instituciones públicas y privadas y la sociedad civil.
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3 de abril de 2021

Sobre la economía durante la contingencia COVID-19.


(Mercado de Comitán, Chiapas. Foto: Máximo Cancino)

Es indiscutible que, frente a la crisis de salud que vivimos todos alrededor en el mundo, no evitemos ver también la crisis económica: muchos empleos se han perdido y muchas empresas han cerrado sus puertas de manera indefinida. Se tiene un reto enorme en todos los sectores económicos ante la incertidumbre sanitaria.

Desde hace meses, varios comerciantes se han visto en la necesidad de implementar estrategias de venta (grupos de mensajería, redes sociales, plataformas digitales, entregas a domicilio) para poder subsistir ante los diferentes cierres de comercios, plazas y mercados. Por otro lado, los trabajadores en los sectores esenciales (salud, construcción, entre otros), igualmente han continuado con sus actividades bajo el riesgo de las concentraciones en los transportes públicos, paradas de autobuses, aunque en los sitios de trabajo se procure el distanciamiento social y las demás medidas de prevención. Sin mencionar aquellos trabajadores del área de salud que no sólo tienen que lidiar con exhaustivas horas de trabajo y el enorme riesgo de contagio, sino también con el estigma social que se ha generado a raíz del miedo y la histeria colectiva.

¿Qué quiero puntualizar? La economía subsiste gracias a las actividades del sector obrero, de salud, minero y campesino, con personas que no pueden quedarse en casa y que, en su mayoría, no pueden usar transporte individual (porque tampoco hay ciclovías, muchas rutas al trabajo son muy largas y, en Mérida, todo converge en el centro histórico), por lo que están expuestos constantemente a los contagios. Y, a pesar de lo que se diga y las recomendaciones que se hagan a nivel nacional, no podemos modificar varias cosas, pues tendríamos un colapso económico desfavorable para todos.

Una crisis sin precedentes en la que, los que vivimos en Mérida, oscilamos entre estar en "semáforo rojo" de riesgo máximo y "naranja". Sin mencionar las grandes pérdidas causadas por la tormenta tropical Cristóbal y el riesgo creciente de enfermedades transmitidas por vectores (mosquitos y chinches) derivadas de las acumulaciones de agua y perturbación de ecosistemas ante el desastre natural.

Desde el lado de quienes no somos grupo vulnerable y poseemos la capacidad de apoyar a sectores vulnerables, ¿cómo podemos colaborar parar ir recuperando gradualmente esta afectación en el sector de la economía?

  • Consumiendo productos locales. Hay pequeñas empresas que producen o distribuyen a domicilio productos como alimentos y productos sanitarios. Los comercios grandes no sólo implican una aglomeración de personas (sin el distanciamiento social), sino también propician una mayor huella de carbono (con el transporte, logística, empaques).
  • Creando huertos urbanos. Si, desde antes, un huerto urbano ha constituido una excelente opción para el autoconsumo, hoy es una alternativa necesaria que puede implementarse, incluso de manera comunitaria. Existen numerosas técnicas con las cuales comenzar a cultivar alimentos propios. Hay factores que hay que tomar en cuenta: el espacio designado para la siembra, los materiales necesarios (de preferencia reciclados), las especies y variedades a sembrar (de preferencia aquellas que sean locales o estén aclimatadas. 
  • Disminuyendo el consumismo. La nueva normalidad implica hacer cambios en la cantidad y en la calidad de nuestro consumo. Si bien, muchas actividades implicaban una desenfrenada movilidad y una serie de gastos en productos "desechables" de lenta degradación, hoy la situación podría incluso empeorar, pues tenemos más uso de envases plásticos, desechos sanitarios, embalajes (unicel, polietileno) y demás insumos dañinos al ambiente. 
  • Cuidando la alimentación. La disminución en las actividades en exteriores nos traerá muchos problemas a la salud al modificar las actividades físicas sin modificar nuestra alimentación. Es bien sabido que el exceso de azúcares con el sedentarismo, conlleva a problemas como la obesidad y la hipertensión. Sin embargo, hay otro problema asociado con ello: la huella de carbono. El consumo de carnes y de productos envasados (sobre todo aquellos que implican largas recorridos en transporte, es decir, los productos importados), implican una mayor huella de carbono además.
  • Donaciones. Existe una forma de apoyar directamente a los grupos vulnerables, y ello es con donaciones de despensas e insumos. Con las afectaciones de los huracanes en Yucatán en 2020, muchas familias se vieron afectadas y requirieron no sólo de alimentos, sino de ropa e insumos para reparaciones en el hogar. Hay que tomar en cuenta que todo esto puede hacerse a través de asociaciones o de manera directa mediante apoyos económicos o en especie.
  • Justa remuneración. El hecho de que nos encontremos en una situación difícil para todos no es una excusa para regatear el trabajo de personas que no tienen un salario fijo y trabajan por su cuenta. Al contrario, debemos hacer un pago justo de cualquier labor (fontanería, lavandería, albañilería) e incluso, hasta poder dar más apoyo económico en la medida que sea posible. 
Sin duda, todos podemos contribuir desde nuestra casa con la recuperación económica en nuestra localidad y país, no con un granito de arena, sino con lo mejor de nuestro espíritu humano. 

Nos vemos en el próximo blog. 

Máximo Cancino Gómez
Acciones que generan conciencia.









2 de septiembre de 2020

Dejemos de quejarnos de la basura y comencemos a separarla.

Se nos ha dicho, muchas veces, la importancia de separar la basura, apostar muchas veces por el reciclaje, seguir la regla de las 3 R's y muchas otras ideas para cuidar el ambiente. En el grupo de Jóvenes por un Desarrollo Sustentable hicimos una fuerte campaña sobre ello. Sin embargo, ¿qué hacemos al respecto?

Estos días de cuarentena, me di a la tarea de separar (por fin) mis basura en diferentes recipientes. Cabe señalar que, muchas veces y con toda honestidad, por las prisas laborales y familiares, es muy difícil poder asegurarnos de rescatar envases, separar cartones, aplastar botellas o latas y almacenar todo esto para llevarlo a alguna planta de reciclaje. 

Así que procuré, esta vez, cuantificar (contar) la cantidad de estos residuos generados a lo largo de 5 meses. Y el resultado fue que, realmente, pude constatar la cantidad de desechos que pueden separarse y disponerse para su reciclaje y cómo es que, a pesar de que evito el consumo de empaquetados, genero cierta cantidad de residuos que bien pudiera generar algun beneficio para alguien más (además del ambiente).

También pensé en qué hacer con esta basura ya separada. Cabe recalcar que, tal como una vez me comentó un investigador, la basura no existe si logramos separarla en residuos clasificados y aprovecharla para su reutilización, reciclaje, en fin, un uso sustentable.

Afortunadamente, las autoridades de Mérida han dispuesto una idea bastante buena que necesita 
mucho de la participación de los ciudadanos: los Mega Puntos Verdes. 

Estos puntos están diseñados para recolectar todos estos residuos ya clasificados. Sin embargo, es un hecho que también falta que la gente los utilice frecuente y adecuadamente para que el servicio cumpla con su objetivo. Y, aunque del lado del Ayuntamiento, haya un esfuerzo por hacer una ciudad sustentable con ideas como esta que menciono, la decisión y el peso final recae en los ciudadanos.

En fin.

Noté, posteriormente, que también mucha gente vive de la recolección de PET, aluminio y otros materiales. Así que acordé con uno de ellos para pasar a recoger periódicamente estos reciclables . 

Cambios que hice a partir de este experimento: dejé de consumir refrescos en envase (cambiándolos por aguas de frutas frescas hechas en casa), la leche en envases de tetrapack por leche en polvo, las salsas en conservas por latas naturales y evitar, a toda costa, el desperdicio de residuos orgánicos, ya que ahora los uso como abono para el jardín.

Y lo cierto es que la cantidad que llevo colectada de PET, tetrapack y otros materiales, ha ido disminuyendo. Esto es, quizás, un grano en un montón de arena. Pero espero que muchas personas puedan llevar a este ejercicio e inspirar a otros para lograr un cambio en esta y en otras ciudades. 

Les dejo las fotos que tomé y espero poder compartirles mi próxima experiencia sustentable.

Máximo Cancino Gómez
Jóvenes por un Desarrollo Sustentable
Acciones que generan conciencia.












14 de abril de 2018

Sobre la movilidad urbana, ¿cuál es la agenda?


Hace unos días, leía sobre las ventajas de usar la bicicleta para transportarse: activación física, ahorro en el gasto de combustibles, cero emisión de gases de efecto invernadero, por mencionar algunas. Sin embargo, las condiciones actuales de la infraestructura urbana en cuanto a movilidad, sumadas a los malos hábitos de vialidad, no permiten una circulación libre y segura en bicicletas.

Afortunadamente, esto ya se está implementando en ciudades como Mérida, donde varias calles y fraccionamientos cuentan ahora con ciclovías. Lo que es un avance, dado que esta zona urbana en Yucatán se encuentra en constante crecimiento y, con ello, se tiene varios retos en cuanto a sustentabilidad. Siendo uno de ellos el desacierto de privilegiar al automóvil particular sobre el transporte público.

Y es que las cifras hablan de una situación seria: diariamente fallecen 32 personas en México por causa de accidentes viales (Aroche, 2018), sin contar aquellas que logran sobrevivir desde daños ligeros hasta incapacidades permanentes. 

Luego de varias discusiones, es un hecho que se debe inculcar a la población general el uso de los señalamientos, pasos y puentes peatonales, ya sean conductores de vehículos o peatones, debido al gran número de accidentes viales en los que las personas lesionadas suelen ser peatones, conductores de bicicletas, triciclos o motocicletas siendo estos últimos los que  sufren heridas muy severas.

Para ello, es muy importante que, desde edades tempranas, se forme en los estudiantes una cultura vial y que esto sea parte de un programa que involucre a padres de familia e instituciones relacionadas. Y, por fortuna, esto ya está comenzando a suceder en varios puntos del país con cursos y talleres que se imparten a preescolares y adolescentes, que será necesario sean impartidos de manera permanente.

Sumado a ello, y ante varias propuestas de políticas públicas durante las actuales jornadas de elección popular, no sólo es conveniente, sino necesario y urgente, incluir un plan de movilidad urbana que beneficie a los ciudadanos, mejore la productividad y disminuya esa cifra de accidentes viales. Pues parte de la calidad de vida de una ciudad o población, consiste en una movilidad segura, sostenible, ecológica y humana.

Aroche, E. (2018)   Diario mueren en México 32 personas en accidentes viales. Animal Político. Recuperado el 18 de abril de 2018. URL: https://www.animalpolitico.com/2018/01/accidentes-viales-fotomultas-victimas/

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